¿EN QUÉ TE ENFOCAS?

¿En que te enfocas?
¿Te enfocas en lo que te suma o en lo que te resta? ¿En los problemas o en las soluciones?

Me he dado cuenta de que en general tenemos una tendencia a enfocarnos en los problemas y que sólo una vez nos hemos machacado o hemos machacado al de enfrente “cagándonos” en él , en su sombra y en toda su familia es cuando en el mejor de los casos decidimos buscar soluciones. Es en el peor de ellos cuando decidimos aceptar quedarnos como estamos y no hacer anda, o aún peor, no sólo no hacemos nada frente a la situación sino que además asumimos un papel de víctima.

Esto lo hacemos en todas las áreas de nuestra vida, el deporte, el amor…

¿En qué te enfocas cuando terminas un triatlón, una carrera o la prueba deportiva que sea y el resultado no ha sido el esperado?

Alguien te pregunta con toda la buena intención:

¿Qué tal te ha ido?

Y tú que no has tenido el resultado que esperabas empiezas a soltar una retaila de cosas negativas, “sapos y culebras” que además de no aportarte nada bueno a ti al de al lado le estás “regalando” un montón de energía negativa.

– Pues fatal, es que me ha entrado flato, encima no había calentado bien, no he podido coger agua en el avituallamiento, hacía mucho calor, etc…

Si la frase empieza con “es que” o se le puede añadir estás enfocado en el problema y te estás quejando, victimizándote. Esto es lo que ve el de al lado y lo que transmites.

¿Por qué no te enfocas en lo que puedes mejorar y transmitir eso?

– No me ha ido como esperaba, el próximo día podría calentar mejor, me hidrataré más sobre todo si hace el calor que hacía hoy aunque me penalice en el tiempo de carrera, etc… mejor disfrutar que sufrir.

Si la frase incluye un “podría” o se le puede añadir te estarás centrando en soluciones, lo que deriva a una actitud positiva de búsqueda de superación y será lo que transmitas.

 

¿Qué respuesta pensáis que os hará sentir mejor a ti y a los que te rodean tras la prueba?

Os voy compartir lo que me pasó el otro día:
Me levanté toda feliz con el pie derecho y todo iba de maravilla hasta que de repente cuando ya estaba a punto de terminar de montar una estantería caí en la cuenta en que necesitaba una herramienta que no tenía, un destornillador de estrella.

No estaba en mi casa y mi amiga no tenía herramientas, por lo que yo que había acudido a su casa en moto había cogido las herramientas justas para montarla. Lo que no caí es que la pistolita de atornillar que tiene varias puntas no me valía para atornillar las patas de la estantería, necesitaba un destornillador largo de estrella que no había cogido.

Cuando esto pasó esa paz que llevaba dentro empezó a desaparecer, me invadieron los pensamientos negativos que se centraban en el problema. Empecé a decirme cosas como que cómo era tan inútil de no haber cogido un destornillador de estrella, no me hubiera costado nada, que estaba gilipollas, que ya no iba a poder acabar de montarla y que iba a tener que ir a buscar una ferretería para comprar un destornillador o volver otro día. ¡Joder! (estaba muy enfadada…)

Entonces, de repente me paré y pensé… con lo feliz que estaba hace un ratito, ¿en qué momento mi día ha empezado a torcerse de esta manera?  Entonces me di cuenta de que eso sucedió cuando las cosas no fueron como yo quería que sucediesen. En ese momento me di cuenta de que podía seguir “cagándome en todo” y no solucionar nada o pensar en las posibles soluciones.

Volví a la calma y entonces fue cuando encontré la solución, había llevado una cajita con un montón de tornillos de diferentes clases, así que si tenía un destornillador plano lo único que debía hacer era encontrar dentro de la caja tornillos de cabeza plana en vez de de estrella.

¿Qué hubiera pasado si me hubiera centrado en la solución antes de enfocarme en el problema?
¿No pensáis que me hubiera ahorrado el insultarme y el malestar?

Esto nos sucede en muchas ocasiones, y la única manera de frenarlo es darse cuenta de que el enfoque no es el correcto cuando tenemos el primer pensamiento que nos resta y no nos suma.

Cuanto antes seamos capaces de identificar estos pensamientos antes buscaremos y podremos encontrar soluciones.  Si por alguna de aquellas vemos que nosotros no tenemos la solución y que preguntarse si alguien la puede tener y será tan simple como pedir ayuda. 😉

Te invito a que elijas que muñequito de la imagen quieres ser, así es como te verán los demás.

Hay un proverbio chino que dice:

Si el problema tiene solución porqué preocuparse si tiene solución, y si el problema no tiene solución porqué preocuparse si no tiene solución.

 

 

 

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