15K CASTELLÓN

Dicen que no hay mal que por bien no venga, y es cierto, es una expresión que siempre he compartido.

Porqué lo digo lo explicaré más adelante.

El domingo 14 de abril, coincidiendo con el cumpleaños de mi hermano Charlie, felicidades por tus 21 años, :),  tenía uno de mis retos del año, mi primer 15 K.

Estaba apuntada hacía tiempo (qué lejos lo veía entonces) pero qué rápido pasa el tiempo, para bien o para mal.

El domingo 7 había corrido el I Trail de Llombai, y al día siguiente tenía dolor en la planta del pie izquierdo que se agravó después del entrene del martes.

Pero no fue lo único que me dolería esa semana, el miércoles un mal gesto desató algo que debía tener a punto de estallar en la espalda y me dejó tiesa.

Suena exagerado, pero me costaba incluso respirar, y hacerlo profundamente ya era un martirio.

Tuve la suerte de que Asun (¡campeona!) de FisioFenix me tratara el jueves y me pusiera neuromuscular. ¡¡Mil gracias!!

Fue una semanita de reposo, tenía que llegar entera al 15K.

Un presentimiento me decía que estaría en condiciones para ésta, así que el reposo me lo tomé con filosofía y lo llevé bastante bien.

Llegó el sábado y parecía que el descanso estaba yendo bien, así que 20´de trote muy suave para activar un poco (después de tanto parón) recogida de dorsal en Castellón y a cenar prontito como una campeona que había que madrugar.

La verdad es que no tuve una buena noche, me la pasé soñando con la carrera, así que me desperté agotada… normal, llevaba toda la noche corriendo la 15K… jajaja

Me levanté con molestias en la rodilla izquierda, pero no le di importancia, sabía que al entrar en calor se me iba a pasar.

La prueba era a las 10h, pero como no estaba en Castellón me levanté a las 7:30h para llegar con tiempo de sobra.

Gran alegría cuando vi que había salido un día muy nublado y gris. ¡¡¡¡Bieeeen!!!! calor no iba a pasar.

Antes de la prueba llegó incluso a chispear, pero no llegó a cogerse y sólo sirvió para acabar de refrescar un poco más el ambiente.

Ese día sólo tenía una cosa clara, me limitaría a correr, como un caballo libre, no llevaría el Garmin en la muñeca para no obsesionarme con el ritmo ni el tiempo y me dejaría llevar.

Iba a ser toda una aventura correr por sensaciones 🙂
 
Sin embargo quería registrar los tiempos por kilómetro y tener la actividad para guardarla junto con tantas otras, por lo que opté por ponérmelo en el tobillo, lejos del alcance de mi vista. (A menos que acabara en el suelo… :P)

40´ antes de empezar me tomé un batido de Energy plus, y al rato me puse la crema Amino endurance en las piernas porque esta combinación me había ido muy bien en el Duatlón de Picanya.
Quería comprobar si fue algo de ese día o que realmente me funcionaba bien.

Calenté un ratito y qué alegría, me encontré con alguien del Som Passatge!! bieeeen.. no estaría tan sola en la carrera, parecía que todo el mundo se había apuntado al 15k de Puzol que fue la tarde anterior.

Cuando dieron la salida, en la corriente de genta al cruzar el arco le di como pude al botón de start al reloj, no sabía si le había dado bien pero hasta que acabara no lo sabría.

Hacía un día genial para correr, nublado, fresquito…(ojalá salga así para el Valencia LD)

Cuando vi marcado el primer kilómetro pensé, ¡aún! creo que ésto se me va a hacer muy largo.

Bueno… al menos ya quedaban sólo 14. ¿no? glupsss..

Lo bueno del recorrido es que era muy llano y eso me estaba gustando mucho 🙂

Primer avituallamiento!!!! ¡corre Patri, te van a dar agua chútate el gel de GU!

Fue abrirlo y empezar a tomarlo cuando me di cuenta de que era demasiado pronto, tenía pensado tomármelo en el 7 y medio (primera vuelta) :S

Ups!!! ¿Qué he hecho? Si aún estoy en el kilómetro 4…. Ehhh Marta!!! fotos y ánimos!!! jejjeje.
Gracias 🙂

Apenas pasados esos 4 kilómetros me apareció una molestia en la pierna derecha a la altura de la cadera, ahí ya supe que no correría sola y que esa molestia acabaría convirtiéndose en dolor poco a poco.

A pesar de la molestia físicamente me encontraba muy bien, sin gemelos ni cuádriceps cargados y con la respiración bien.

Como he dicho no llevaba reloj, no tenía ninguna noción del tiempo que llevaba corriendo ni del ritmo hasta que de repente sonaron las campanadas de la iglesia y marcaron las 10:30.

Vale…ya me lo han chivado, jajaja, llevo media hora corriendo había pasado hacía un rato el kilómetro 5, eso significaba que…. ¡¡no Patri!! ¡¡no hagas cábalas!! ¡¡sigue por sensaciones!!

Entonces me puse a pensar en a saber qué y seguí sin saber que ritmo llevaba.

Cuando pasé el kilómetro 6 fue cuando pensé: ahora es cuando empieza la verdadera prueba, a ver qué tal lo haces.

Primera vuelta, ¡bien!, sólo queda una y acabo.

Las nubes empezaron a abrirse dejando asomar al sol que empezaría a calentarnos a tod@s.

Ayayaaaiii, ya se podía haber quedado Lorenzo en casa… la cosa empezaba a ponerse más complicada y dura por el calor y el cúmulo de kilómetros que sumaban mis piernas.

Deseaba llegar al kilómetro 10 sólo para pensar que sólo me quedarían 5 (Carrera a pie de la distancia sprint en Triatlón)

Una vez completos los 10K noté que la prueba se me empezaba a hacer muuuuy cuesta arriba.

Tenía el dolor de la cadera en la pierna derecha que intentaba minimizarlo apoyando menos tiempo el pie al correr y también empecé a notar la falta de oxígeno, sin duda me faltaba fondo para la prueba.

Poco a poco mi ritmo fue más lento pudiendo remontarlo un poco en el 13 y 14 pensando que eso ya se acababa.

El último kilómetro sin embargo, a pesar de ser el último no pude apretar, se me hizo eterno y con suerte lo acabaría sin acabar parándome a andar.

En cuanto vi la meta a 500m comencé a apretar todo lo que podía en esos momentos y los últimos metros los hice a un ritmo de 4:30, cogiendo velocidad para el despegue del pato volador en meta.

Fue increíble ver que había conseguido completar mi primer 15K y además en 1h 23´46″ quedando la 25 de mi categoría.

Sentada en el suelo para descansar se me escaparon unas lagrimillas de alegría impregnadas de sufrimiento por los últimos 4 km.

Cuando me levanté del suelo para acercarme al avituallamiento final apenas podía apoyar la pierna derecha, se había enfriado y el dolor de la cadera ya no era cosa de risa.

Sabía que me había lesionado y de nuevo me iba a tocar estar parada unos días 🙁

Ahora es cuando viene la explicación de porqué he dicho que no hay mal que por bien no venga.

Hay veces en las que nos pasa algo malo, y que sin embargo al final sacamos provecho de ellas para darnos cuenta de algo que nos había pasado totalmente desapercibido.

Evidentemente no es agradable lesionarse, ni doy saltos de alegría, pero el hecho de que ésto pasara me hizo pensar, cambiar cosas y tomar descisiones.

Ya comenté que me había limitado a correr (como dije en mi anterior post) dejando aficiones de lado, pero al margen de las aficiones me di cuenta de esas cosas que a veces pasan desapercibidas y quería hacer más cosas para mi disfrute personal.

El 5 de Mayo tenía el I Trail de Gestalgar del circuito trail valencia, sería de nuevo otra competición más de correr.

Me dije;  Se acabó! si en verdad te apetece hacer otras cosas y desconectar de tanto correr, hazlo, tírate al agua y saca la bici que la tienes llena de polvo desde el Duatlón de Picanya y apúntate al Tri de Pinedo (que coincide en fecha) aunque sea para pasar el día en la playa y hacer algo diferente.

Así fue, cambié la montaña por la playa y el lunes a dos semanas de Pinedo y sin nadar desde el Tri de Xàbea (octubre 2012) estaba haciendo muy emocionada una trasferencia para apuntarme.

 
Al día siguiente ya estaba tirándome al agua y al siguiente (ayer) subida en la bici. (A esto le llamo yo no perder el tiempo).

Hoy ya estaba mejor de la pierna por lo que me he calzado las zapatillas de running y he trotado un rato a ver como respondía.

Corriendo no me siento completamente bien de la lesión, sobre todo por el pie, pero me siento muy bien conmigo misma  cosa que seguro que hará que me recupere antes, las cosas se van poniendo en su sitio.

Hay una frase que dice que todo río vuelve a su cauce, así es como me siento.  😀

Y ya para acabar… 15K de Castellón, contenta no, ORGULLOSA, por lo que me dio y por lo que me ha traído.   

Agradecer a Marta de UO* estudo creativo la ilustración del Post. (por cierto, me encanta vuestro kit para el día de la madre :))

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