TRIATLÓN DE CASTELLÓN

El 8 de julio tuvo lugar el Triatlón de Castellón

Lo malo de que haya tardado tanto tiempo en escribir es que me han pasado muchas cosas antes y después y el post va a ser bastante largo. (a quien le guste leer…perfecto, :P)

Podría saltarme y ahorrarme varias cosas, pero creo que es necesario para poder ir viendo todas las sensaciones, cambios, etc que mi cuerpo va sufriendo desde mi primer post.

Eso sí, voy a intentar no enrollarme mucho porque tengo mucho palique. 🙂

Este sábado tuvimos en Passatge la actividad del ARE YOU READY? de cómo poder afrontar mejor el sector de carrera a pie en el Triatlón de Valencia que organiza Trisense.

Después estuvimos resolviendo dudas, dando consejos, etc.. para el tri, que seguro que ayudaron mucho, sobre todo para los debutantes.

Hicimos un sorteo, unas zapas K-Swiss, una equipación de Peak performance y un reloj Timex muy chulo y seguimos con la actividad con la salida de running al río.

Una vez allí estuvimos trabajando la técnica de carrera a pie (buffff, qué calor!!, y eso que estábamos a la sombra).

Cuando terminamos fuimos a por el avituallamiento, bidones de Passatge con isotónico de infisport.
Hicimos una sesión de estiramientos y de vuelta trotando a Passatge.

No sé como viviría la experiencia la gente que vino, a mí personalmente me gustó mucho, es gratificante poder enseñar de lo que has ido aprendiendo, hace poco más de un año que yo estaba al otro lado   🙂

Mi último post fue el Trichallenge de Alcobendas donde conté que las piernas no me tiraban.
Olvidé contar que los días previos había estado haciéndome baños de contraste en las piernas para intentar recuperarlas, venía esa semana de la paliza que me metí en el II trail de Benifaió.

La semana previa al tri de Castellón fue así.

El domingo día 1 de julio (7días antes) me levante con mucho dolor de cuadriceps izquierdo, me puse aceite para masajeármelo pero no conseguí relajarlo, lo tenía como una piedra y lleno de contracturas.

Al día siguiente, martes 2 estaba peor aún por lo que no fui a la quedada de running, todo apuntaba a una contractura muy fuerte con riesgo de rotura fibrilar y no era plan de forzar.

El miércoles al dolor de cuádriceps se me sumó un terrible dolor lumbar, madre mía, estaba hecha una mier.. que pase el camión de la basura por favor!!! y estuve pensando en eso de “si te pasas te lo pierdes”, ya no iba a poder competir en Castellón, sólo podría participar de una manera muy suave y en caso de no mejorar me plantearía el no hacerlo ya que ese triatlón  no era mi objetivo del año.

Ya tenía en mi poder las radiografías que necesitaba para el jueves ir al traumatólogo, la verdad es que ya tenía ganas de ir para que me dijera porque sufro tanto de lumbares, el jueves por la mañana tendría la respuesta.

Jueves día 5 amanezco mejor de todos mis dolores, era mi día libre y ya lo tenía todo planificado, o casi todo..

Primera parada el traumatólogo.
Le lleve las radiografías de columna y de cadera que me había pedido.

No me dió ni una buena noticia, la primera era que tengo escoliosis, algo hereditario (me acordé mucho de mi madre en esos momentos que va por casa todo el
día enganchada y fastidiada de las lumbares, ya podría haber heredado su
guapura en vez de esto..) y en consecuencia la cadera ligeramente rotada, el disco deteriorado, creo que era el de la 3 y 4 vértebra, no operable.

Pero por si eso fuera poco aún me dió unas más, la cabeza del fémur no me encaja bien en la cadera lo que en ocasiones puede producirme dolor en la ingle, y que a la larga si sigo haciendo deporte cuando tenga unos 60 años es muy probable que tengan que operarme y poner una prótesis.

En definitiva, las teclas que me sacó en una persona sedentaria no tienen mucha importancia, que el problema se agravaba porque era una persona deportista, y más si quería ir a nivel competitivo.
Sus palabras cuando le pregunte fueron: puedes seguir pero llegará un punto que te parará el cuerpo.

Me quedé bastante hecha polvo, una porque no llevo idea de parar, ni quiero, dos, si acabo de empezar!!, y tres, ¿y si no llego a los 60?.

Me recomendó correr con faja para reducir el impacto en la carrera y zapatillas con buena amortiguación, y unos ejercicios para la espalda que debo hacer todos los días.

Así que nada, segunda parada del día ir a comprar la faja.

Tercera parada, gestiones de bancos.

La cuarta parada fue la que no entraba en mis planes, fue uno de mis volazos. A la peluquería a cortarme el pelo.

No tenía muy claro el corte, así que lo dejé en manos del profesional que me aconsejó corto.

Como no iba a ser la primera vez en mi vida que hacía un cambio tan radical le dije, adelante, haz lo que quieras, y este fue el resultado que como siempre han habido opiniones de todo tipo, gente que le gusta y gente que no. A mí me da igual, yo me siento más cómoda, más ligera y lo más importante, más yo, a quien no le guste que no mire. 🙂

Quinta parada, a comer!!!!! con Fátima y Evita dinamita, jajajja.

Íbamos a hablar entre otras cosas del tri de Castellón, donde en un principio ellas dos lo harían juntas.

Eva estaba medio lesionada y Fátima acababa de salir de una rotura fibrilar en el gemelo izquierdo por lo que comentaron de hacerlo juntas donde Fátima se adaptaría al ritmo de Eva.
Qué guay pensé, triatlón en equipo.

Sin embargo Eva no se sentía muy bien aún por la lesión y entre pitos y otras flautas le dijo a Fátima que no iba a participar en el triatlón pero que vendría a animarnos.

En ese momento vi una luz, Fátima!!! hazlo conmigo!! (el triatlón, claro, jajaja)

Decidimos hacerlo pachanguerito sin forzar, la coach y yo mano a mano en Castellón.

Esa tarde como me encontraba mejor salí en bici con Bea T y con Leticia muy muy suave, yo no quería forzar, y de una hora que quería haber rodado acabamos haciendo 2 h 35´, eso sí, sólo hicimos 51 km 52m. Entrene suave suave, jajajajjajaa.

No tuve ninguna molestia lumbar con la faja puesta, pero a partir de la hora los cuádriceps no me los sentí bien del todo.

Llegó el viernes día 6, ya queda menos.. en la quedada de running hicimos 5 km muy suaves y abdominales (plancha, planchas laterales, bajar piernas, subir a tocar los pies, el muelle) y estiramientos.

Cuando acabamos sustituimos la bebida recuperadora de 226 por una cervecita y comenzamos a hablar del tri donde cambiamos el hacerlo pachanguero por intentar hacerlo lo mejor que pudiéramos siendo conscientes de que acabábamos de recuperarnos de una lesión. En la natación seguiría los pies de Fátima (dije que tendría que pintarse unas caritas sonrientes en las plantas para motivarme), debía centrarme en meter la cabeza, ella se encargaría de la orientación, en la bici iría a rueda y en la carrera a pie ella decía que sería donde yo debería adaptarme a su ritmo, cosa que dudaba, seguro que también iría mejor.

Como podían pasar muchas cosas, decidimos no pensar mucho más y que ya iríamos improvisando sobre la marcha durante la competición.

Tenía muchas ganas de que llegara ese día,  iba a ser toda una experiencia y…. vamos si lo fue….

El sábado por la mañana trabajaría en Passatge y cargaríamos el material, carpa, etc.. para montar en la feria del triatleta en Castellón.

Aproveché para ir con el coche y reservé noche de hotel en Castellón para no tener que volver a Valencia y no madrugar el día de la competición.

Lo primero ir al hotel a hacer el checking y dejar mi material. Aprovechamos para hacernos fotillo Miguel y yo 🙂

Vaya paliza de tarde, gracias Leticia por ayudarnos, nos vino genial, te debemos una visera, jajajaja, hacía mucho calor, etc.. ese día no entrené nada, pero es que con lo de montar y desmontar ya fue suficiente.

Aprovechando que estábamos enfrente de la entrega de dorsales fui a recoger mi bolsa 🙂

También pude ver la zona de boxes que estaba bastante lejos de donde era la salida del agua y estaba montado en una zona bastante chunga de tierra dura con piedrecillas. Mi bici casi al final del box, iba a tener que correr bastante hasta llegar a dejar la bici.

Por allí estaba el gran Xavi Llobet que iba a participar también pero en la distancia Olímpica.

Poco a poco fue llegando algun@s del resto del equipo, David que haría su primer olímpico y las que harían el sprint, Marina, Carmen y Fátima. Me encontré con las cracks de Susana y Cristina que también harían el sprint y gente que vendría a animarnos, Ana.

Llegó la hora de recoger, a las 20:30 terminamos y ya podíamos irnos cada uno a sus respectivos hoteles, que ganas tenía de darme una ducha y cenar, que hambre!!!

De aperitivo una ensalada muy rica que preparó Leticia y después un Telepizza unas pizza carbonara con extra de queso y otros la bomba de la pizza barbacoa. David, Noe, Leticia, Migue, Ali y yo hablado de las manías de cada uno, que si el desayuno, que si la limpieza de la bici, a que sí Migue? jajaja.

Bueno, era hora de irse a la cama que al día siguiente teníamos (como dice Fátima) una fiesta 🙂

El Triatlón Sprint empezaba a las 10, y a las 7:15h ya estaba duchadita y con todo preparado, quería llegar con mucho tiempo (una de mis manías), recoger el chip, dejar las cosas en el box, sin estrés, tener tiempo para tocarme la barriga si hacía falta.

Aparcamos bastante lejos de donde comenzaba el triatlón, los accesos estaban cortados.

Creo que eran las 8:30 cuando recogí el chip y me tomé la barrita de Vitargo para almorzar, y mientras esperaba me encontré allí con un chico que había salido en el Olímpico del agua de los quince primeros y que se había caído en la bici.

Tenía la bici allí con todo el tubular salido hecho un desastre, pobret, me contó que fue porque se le resbalaron las manos mojadas del manillar.

Después me encontré con Fátima que iba a recoger el chip, y de allí ya me fui a dejar las cosas al box.

Ya he cogido referencias en el box, estoy en el pasillo nº7 (el penúltimo), a mitad del campo de básquet que se ve detrás, la bici está colgada a la izquierda del número, con dos bidones, uno de agua y otro de isotónico 226ers toalla para secarme los pies y dejar las cosas encima, porta dorsal, zapas de bici (con los calcetines dentro), casco, mis oakley, zapas de running, un gel 226ers sin cafeína para cuando salga del agua y el bidón de agua abierto para beber y echármelo por encima si hace mucho calor.

Todo listo!!!!! ah no!! me he olvidado la faja en el coche. (mejoooorrr!!!, jajajaja)

Estando allí pude ver la T2 de Xavi Llobet que había sacado mucha ventaja en el sector de natación y bici respecto al resto del grupo.

 
En el box con Fátima poniéndole el número, no se que había hecho con la calcomonía que nos habían dado.

Antes de ir al baño a colocarme bien el mono de tri, a dejar la mochila en el guardarropía y a la playa, había que hacer algo importante, ya llevábamos las pulseras fosfis en la muñeca para identificarnos en el agua pero faltaban las caritas sonrientes en los pies de Fátima.   🙂

Mientras se las pintaba ella me decía, Pato, no lo vas a ver, jajaja, y yo le decía, da igual!!! pero yo lo sé!! 😀

En el camino una foto con Eva que estaría animándonos y haciendo fotos. Muchas Gracias por todos esos ánimos, tú si que te mereces una ola, y otraaaaa!!!! muacka!!!

Nos vamos a calentar, apenas quedan 20 minutos para empezar.. buff… qué mal vamos de tiempo, parece mentira.

No nos dio mucho tiempo a calentar, al poco de meternos al agua ya nos estaban echando 🙁

Aprovechamos para que Irene, una chica del equipo que debutará en el tri de la mujer este año nos hiciera una foto a todas. Gracias Irene por los videos y fotos. Y es que se lo tomó tan en serio corriendo detrás de nosotras etc, que acabó en el suelo. Aaaayy!!! reportera de guerra!!!

Del equipo en orden en la foto Elena Escolar, Fátima Sánchez, (yo) Patricia Gil-Terrón, Leticia Álava, Bea Turégano, Marina Pastor, Carmen Aibar, Majo Gimeno y nuestras amigas Cristina San Martin y Susana Gallardo.

Primera salida los chicos.
Segunda salida las chicas, ya tengo el garmin preparado para registrar la actividad.

Buscamos un lateral para tener una vía de escape, somos 101 chicas!! increíble!!! era la primera vez que veía tanta participación femenina.

Estamos ya preparadas, que guay!! tengo ganas de que empiece, quiero hacer la mejor natación de mi vida, y el mejor parcial de bici, lo tenía todo para poder hacerlo.

Bocinazo y entrada al agua.

Fue una buena entrada, pero un poco más relajada de las que suelo hacer de lo normal en las que salgo bastante escopetada.

Voy siguiendo a Fátima y todo parece que va bien. El mar está muy limpio, un poco movido, pero no se siente resaca.

Estoy nadando, me siento muy bien, vamos por delante pero separadas del grupo. Pensé, nos vamos a salir!! 🙂 iba tras sus piececitos con caritas sonrientes, que aunque por la espuma no los veía sabía que estaban ahí esperándome.

A los 300 m más o menos desde la orilla comienzan los problemas, empiezo a notar que el chip se me está soltando.

Me paré, lo apreté y continué. Poquitos metros avancé y de nuevo noté que se me estaba soltando.

Madre mía, no puede ser, esto no se pega bien…

Fátima veía que me paraba pero no sabía que me pasaba, ella iba unos cuantos metros por delante.

Fue a la tercera vez de notar que lo perdía cuando le grité: el chip!! se me está cayendo el chip!!

Mientras venía hacia a mí volví a apretármelo y cuando llegó a mi lado (podía ver como el grupo se alejaba y nos quedábamos atrás). Le repetí, se me está cayendo el chip y me dijo: quítatelo y vuélvetelo a poner.

Cogí aire y me dejé hundir para quitármelo y ponérmelo, ella me sostenía para que no me hundiera.

No era fácil ponérselo y pasar la correa mientras las olas me iban moviendo.

Sentí mucha rabia, estábamos perdiendo tanto tiempo con lo bien que habíamos empezado…

Ya está!!!! vámonos!!!!! , teníamos mucho tiempo que recuperar y cuando ya parecía que ya estaba bien puesto pasó lo impensable, se me soltó completamente del pie perdiéndolo.

Nooooo!!!! Se me ha caído!!!!  pobre Fátima, estaría hasta el gorro de tanta paradita, y ésta ya fue el colmo.

En ese momento pensé que la situación era surrealista, tenía que encontrar el chip en el mar y me parecía tan ridícula la batalla para después contarla por el blog que sentí algo más que rabia.

Se me pasó por la cabeza seguir nadando y dejar el chip perdido por ahí, pero yo quería que constara que lo había hecho, aún quedaba la bici y la carrera, quería mis tiempos sí o sí.

De nuevo con Fátima a mi lado cogí aire suficiente dispuesta a buscar mi chip y sumergirme lo que hiciera falta para recuperarlo, pensaba que el chip estaría yendo hacia el fondo del mar.

Estaba buceando en picado directa al fondo cuando vi el chip no muy sumergido y lo agarré con fuerza, lo tengo, grite!!!! Vámonos!! nado con él en la mano!! (para algo tendría que servirme la técnica de puños), pero Fátima me dijo: Noooo!! métetelo en el mono!!!, pero no sabía donde metérlo, lo meto en el bolsillo? me dijo: dámelo!! lo cogió y me lo metió con fuerza por el camal de la pierna izquierda, bien al fondo.
Yo la miré y le dije: No se me caerá? me dijo: No.   Vale! vámonos!!

Ahora si que me iba  a tocar nadar mejor que nunca, habíamos perdido todo el grupo con gran diferencia, que culpable me sentí, para un día que podía hacer buen tiempo lo había echado a perder.

Nadé lo mejor que pude, llegando a la primera boya adelantamos gente, se me había pasado rápido. Sentía que a pesar de todo aún no sería tan desastroso el tiempo.

De vez en cuando revisaba que el chip seguía en mi pierna, tenía miedo de perderlo.

Al pasar la segunda boya Fátima me sacaba bastante distancia, la veía nadando de espaldas pendiente de mí mientras me peleaba con las olas. Intentaba surfear y aprovecharlas pero no había manera, no acababa de interpretar bien las olas y llegaba tarde a todas.

Fátima debió nadar de todas las maneras posibles, espalda, braza, perrito…por no dejarme muy atrás pero aún así seguía quedando bastante por delante.

Antes de salir me dijo, cuando llegues a la orilla te pones el chip.   Jop! otra parada!! yo ya pensaba en agacharme en la alfombra del chip para que me pitara y dejármelo ahí.

Al salir del agua, antes de colocármelo miré el reloj, 18 minutos!!!!! joddd!!!! qué desastre!!! pero aún podría haber una noticia aún peor.

Pato, me he roto el otro gemelo me dijo Fátima. Vaya tela… en mi cabeza venían mil pensamientos.. y ahora qué? tendré que continuar sola? que va a pasar?  entonces Fátima se puso delante corriendo como podía hacia el box. Aún no sabía que estaba haciendo, significaba que iba a hacer la bici? se iba a parar al llegar allí? y mientras yo iba corriendo cabizbaja por detrás faltándome el aire, me gritó: Pato!! si yo puedo rota tú puedes!!

En ese momento se me levantó la cabeza y me salieron las fuerzas no sé de dónde, era cierto, qué hago ahí detrás?  a mí no me duele nada. Me di cuenta de que ella iba a continuar a pesar de estar rota, íbamos a hacer la bici juntas, y me fui disparada a por la mía para hacer la transición.

En la linea de la zona de transición había un poco de atasco y lo esquivé corriendo hasta que ví un lugar para subirme y empezar a pedalear.

Una vez ya con Fátima ella se pondría delante a marcar el ritmo, y vaya ritmo, nos pusimos en 35 km/h nada nada más subirme, que flipe.

Tenía las manos muy mojadas, intenté secármelas en el mono, pero claro, éste estaba mojado y no servía de nada.

Primera curva y sentí que se me resbalaban las manos y me acordé del chico del olímpico que se había caído por eso. Intenté llevar más cuidado.

Haciendo la subida a 40 km/h prometía un buen parcial de bici.

Íbamos adelantando todo lo que podíamos.

En un momento me puse a su lado y le pregunté si estaba bien, y me dijo que no, pero ahí seguía ella dándole a los pedales sin pausa.

Me estaba encantando el sector de bici y se me estaba pasando volando.

Llevaba mucha cadencia, cosa que nunca suelo llevar y los cuádriceps los sentía genial.

En algún momento intenté hacerle el relevo a Fátima, pero a los dos segundos se me plantaba delante.

Vuelta al carrefour y bajada donde el aire en contra impedía mantener un buen ritmo.

Estaba flipando viendo a Fátima como aprovechaba la rueda para ir adelantando y ganar posiciones, yo como podía intentaba hacer lo mismo. Lo dicho: muyyy divertido 🙂

Un tramo mojado en el asfalto, le dije: han mojado el suelo!! y de repente la vi haciendo eses muy rápido. Al principio pensé que le había patinado la rueda, pero enseguida me di cuenta, estaba secando las ruedas, jajaja, me puse a hacer lo mismo, jijijijiji, que bueno.

Rotondas a toda pastilla, Fátima tumbando como en moto GP, y yo como loca por detrás imitando todo lo que hacía.

Cuando podía me refrescaba echándome agua del bidón por la cabeza, por la espalda e iba hidratándome con el isotónico.

Segunda vuelta, jolin, que guay.

Empecé a notar un ligero bajo de ritmo y empecé a pensar en la pierna de Fátima, debían de estar saliéndole rayos y centellas del gemelo.

Pero ahí seguíamos dándole caña y adelantando.

Veo a Leticia que va sola comiéndose la bici, pensé que igual se podría enganchar a nosotras pero lo veía bastante difícil, le estábamos dándole muy fuerte.

En el momento de adelantarla la vi sufriendo, la miré y le dije, venga guapa!!

Nada más pasarla había una rotonda y vimos como la hermana de Marta Fernández se daba la vuelta en la rotonda saltándose los conos. Pero qué fuerte!!! unas cuantas personas se pusieron a gritarle. Yo no dije nada: pero si que pensé, para que hace eso? porque lo hizo a conciencia, era la segunda vuelta, el recorrido estaba clarísimo y habían conos.  En fin, cada uno que se apañe con lo suyo, a mí no me afectaba en mi tiempo lo que ella hiciera.

En la segunda vuelta en el giro de 180º apuré mucho la curva y me ví con el pedal casi clavado en un bordillo, buff, que suerte tengo siempre, jejejeje.

Comienza otra vez la bajada, se me escapaba Fátima, se puso a su rueda otra chica y me quedé un poco atrás hasta que se dio cuenta y me esperó.

Ya estaba otra vez a tope para seguirla, y poco a poco empecé a notar que podíamos ir más deprisa pero no íbamos.

Estaba claro, Fátima debía estar reventando de dolor, sabía que podíamos ir mucho más, la adelanté y me volvió a adelantar. No me dejaba hacerle el relevo.

Volvía a ponerme detrás y volvía a notar que podíamos más, y le pregunté, quieres que te pase? quedan 2 km. Me dijo: No, no vale la pena. Así que seguimos como íbamos.

En la línea recta ya muy cerca del box me preguntó: queda mucho? entonces miré el cuenta kilómetros y le dije, no, enseguida giramos al box, y empezó a descalzarse.

Después vi que quedaba más de lo que pensaba.. ups!! me he pasado de pronto, me va a matar… jajaja.

Llegamos a la zona de transición, me bajé de la bici y me junté con varios que iban delante y obstruían el paso.

Pasé pidiendo paso, no hacían ni caso y pasé pegada por el lateral izquierdo casi estampándome contra la  la pared y el chico de al lado. Al final por apurar tanto me golpeé con el pedal de mi bici en mi gemelo derecho haciéndome un rascón y una buena moradura. (a día de hoy aún me duele, fue un buen golpe).
 
T2 muy rápida, al bajar de la bici ya llevaba de nuevo el chip colgando.

En el box vuelco el botellín (siempre igual!!), el agua derramada por debajo de las zapatillas de la de al lado de mi sitio, ups!! cojo el botellín y me “refresco” la cabeza.

Ya sólo quedan los 5 km de la carrera  a pie.
 
Salimos Fátima y yo a la vez y en ese momento de empezar me dijo: vete. le pregunté: en serio? me voy?

Sí, vete.

Me puse a correr, y a lo lejos escuché: Corre Pato, corre!!!
Empecé corriendo fuerte, pero enseguida me fui frenando y mi cabeza empezó a minarme con pensamientos.
Yo no he venido a esto. Esto no era el plan. Tendría que estar corriendo con ella. Pero me ha dicho que me vaya. jolines, así no quiero..
Me puse a correr a un ritmo cómodo, en el momento de dejar a Fátima la competición perdió para mí todo el sentido, sólo quería acabar y desaparecer.

Qué calor!! zona de avituallamiento!! qué bien! agua fresquita que daba subidón aunque fuera en escasos metros.

Sabía que a ese ritmo sería alcanzada por Leticia, incluso pensé en intentar correr con ella si me pillaba.
Me crucé con Carmen que iba la primera del equipo de Nosotras Passatge, le seguía Marina que iba por delante de mí, como siempre había hecho un tiempo fantástico en la natación, pero en la carrera acabé adelantándole.

Leticia me alcanzó en el kilómetro 500m más o menos y cuando se puso a mi lado, como yo llevaba un ritmo “cómodo” me puse a hablarle y a decirle lo que me había pasado nadando. Entonces me dijo: Tía!! cállate!! luego me lo cuentas!!, y entonces dije: vale… y dejé que se fuera, la vi muy centrada en ir a saco y no me apetecía subir el ritmo para seguir con ella.

De repente en la vuelta vi a Fátima..uy!! pensaba que se había retirado cuando me había dicho que me fuera, pero no!! a eso le llamo yo tener fuerza de voluntad. Estaba corriendo rota, jolín, está loca!!

Entonces pensé en dar la vuelta e ir a por ella, luego pensé en que me dijo que me fuera…al final pensé… bueno.. si sigo a este ritmo me pillará.

Sin embargo fue Elena, también del equipo la que me pilló en la segunda vuelta. Le dije, pensaba que ibas por delante. Y le dije lo del chip y me dijo, te he visto, pensaba que te había dado una rampa o algo.

En ese momento nos cruzamos con Leticia, que me miró y me dijo, luego se lo cuentas. Leticia!!! que no eres mi madre!!!! jajjajaja,

Me callé y Elena continuó su marcha.

Hacía mucho calor y ya me cansé de hacer la “agonía” tan larga, sólo quería acabar, así que en el último kilómetro decidí apretar.

Últimos metros y un sprint a tope con un súper salto desde arriba de la rampa (donde habían unas cuantas personas) cayendo desde una buena altura al suelo. Estoy loca, para matarme.(no hay foto, 🙁 )

Lo había dado todo en esos últimos metros y estaba exhausta. 1:29:29, posición 44 de ABF
Parciales: natación  00:19:35, ciclismo 00:38:39 ritmo 31.1, carrera 00:28:35 ritmo 5.4.

Continué caminando a salir de la zona de meta, y coger algo de beber.

Iba andando y seguía con mil pensamientos en la cabeza, quería desaparecer.

Alguien me cogió el brazo y me estiró de él para llevarme a la sombra de la carpa, era Leticia, que me dió un abrazo y me decía, venga relájate y párate un poco.

Y es que no podía parar de moverme, de andar, estaba inquieta y no dejaba de pensar en que había sido un desastre, que la había liado, la había fastidiado en la natación, que después de todo el esfuerzo de Fátima conmigo yo me había desmoronado y no di el 100% corriendo, etc.. y mientras me lamentaba y sólo pensaba en que la tierra me tragara me olvidé de los más importante, de Fátima que estaba al caer en su entrada en meta. Soy una imbécil!!

Tardé un rato en volver a la realidad, reaccionar y salir en busca de Fátima para poder abrazarla.

Hasta la misma noche de ese día sólo veía cosas negativas, estaba decepcionada conmigo misma, pero de todo se aprende, y al final, lo ví claro había sido una experiencia fantástica, llena de aventuras y buenos recuerdos de la que he aprendido mucho y saqué mucho positivo.

Fátima me demostró ser alguien admirable, invencible, llena de coraje y fuerza. Ave phoenix, aprendo mucho de ti.

No eres mi coach eres Fátima Sánchez Marrero, la persona que se paró más de 10 veces en la natación, se giró otras tantas veces acabando con dolor de cuello por no perderme, la que a pesar de romperse el gemelo derecho me ayudó a hacer mi mejor parcial de bici. Sólo siento no haber sabido corresponderte como debía aquel día.

Ya sabes que te quiero mucho y nos espera el Triatlón de Burriana, pase lo que pase, gracias por confiar en mí  😉

Enhorabuena a Cristina por su segundo puesto en el Triatlón Sprint, a Miriam por su tercer puesto en clasificación femenina en el Olímpico y a Xavi Llobet por su primer puesto en el Olímpico.

Próximo reto: 
22 de Julio Triatlón de Barcelona con otra persona a la que también quiero y admiro mucho también por su fuerza y coraje tanto en competición como en su vida cotidiana.

10 thoughts on “TRIATLÓN DE CASTELLÓN

  • ¡Enhorabuena! Pues si que pasan cosas en hora y media; si. Nunca te acostaras sin aprender una cosa nueva; afortunadamente en esta ocasión han sido varias.
    ¡Suerte, y bien hacer en Barcelona!
    Ah, el corte de pelo te sienta estupendamente jajaja

  • Querida Patri,

    este post, si que ha sido largo de verdad, pero no por ello de menor valor.

    Te quiero dar las gracias por compartir esta experiencia, porque nos muestras muchas más cosas que implican participar en un triatlón. Esta competición no sólo se reduce a nadar, correr e ir en bici…es mucho más y tu Pato, lo haces grande.

    Es increible cómo nuestra mente nos juega tanta pasadas, esa mente parlachina que te puede hundir y que a la vez te puede salvar.
    Recuerdo ver gente en la competición que sufre y que hace olvidar el sentido de acabar un triatlón.
    Acabarlo es todo un reto y toda una satisfacción, fijate tú el chico ese que resbaló…nunca sabes qué puede pasar, pero lo importante es estar ahí y participar.
    Personalmente me arrepiento de no haberlo hecho, pero la lesión es la lesión y las indicaciones de un fisio no las quiero contradecir.

    Fatima y tu hicisteis un tandem de los más bonito y fijate cada una teniais lo vuestro, pero ahí estuvisteis, llegasteis a la meta y mis ánimos cada vez que os veia.

    Quiero felicitarte por tu tiempo, que para mi es casi inalcanzable, y digo lo de casi por se positiva, porque cómo tu bien dices llega uno a una edad en la que todo es diferente. Pero eso no tiene que ser un impedimento, es simplemente un factor y punto.

    Te deseo la mayor buena suerte del mundo para tu Tri de Barna que lo vas a hacer super bien, Campeona!!!

    Personalmente con mi poco tiempo en el mundo del triatlón para la temporada que viene tengo grandes planes, pues la verdad es que en julio hay muchas competiciones y muchas actividades y aquí fuera de Valencia y con los niños me cuesta mucho entrenar. Os echo mucho de menos, mi chicas de passatge, ayer fue martes y yo no estaba… Así que el proximo julio esto no me va a pasar.
    Aquí entrenar la natación es más complicado, las piscinas son de 15 metros..y piensas uf…voy vuelvo 30 metros..no están separadas las calles y la gente está por ahí, los niños jugando y no me concentro…Pero bueno hay que superar todos estos impedimento, y en resumen llevo 3 días sin entrenar.
    Tengo conocidos que se plantean la competición de otra manera y cuando llega el verano, hacen el ultimo tri y ya de vacaciones, yo tengo que encontrar mi ritmo, porque a mi equipo ya lo tengo y el deporte también.
    Y sabes lo mejor de todo? Que te tengo a ti Pato.

    Un beso muy grande desde las montañas entre Castellón y Teruel. (Los Calpes)

    Evita Dinamita.

    • Aaaaaayyyy Evita!!! se echan de menos tus risas cuando no estás y ese positivismo de buen rollo que trasmites. Espero que no falten el julio que viene o te apuntaré en la lista negra, jejejje.

      Ya sabes que tiene mucho mérito lo que haces tú, tu niños preciosos, tu marido Jose que también compite, no es nada fácil, pero ahí sigues intentando entrenar aunque sea en una piscina de 15 m y tengas que ir sorteando obstáculos móviles (eso te vendrá bien para Valencia) 😛

      Respecto a Castellón.. pues el fisio manda, y Fátima y yo sabemos que te morías de ganas de hacerlo, pero oyéndote animar se te sentía como si lo estuvieras 😀

      Tengo un video corriendo que me grabaste y me muero de risa escuchándote, Patito patito… se me ve como se me pone una sonrisa de oreja a oreja de escucharte, estás muy loca!! jajajjaja.

      Un besazo!! Ya queda menos para Valencia!!!!!

      Muackaaaaaa guapaaaaa!!!!

  • Eres muy competitiva y eso esta bien porque te ayuda a tomartelo en serio y a superarte, pero tambien es un handicap porque te exiges tanto que lo que para unas seria un resultado estupendo para ti es una decepcion.
    Si yo tuviera el grupo de amigas q tu tienes… Vaya suerte…
    Cuidate esas lesiones y a disfrutar de tus competiciones, no te agobies tanto.
    Y la proxima vez cinta americana para el chip. Eso te pasa por tener tobillos de bailarina, se te escapa todo por ahi.. jajaj…
    besitos y suerte con el de Barcelona.

    • Helen!!! como siempre tienes razón!!! a ver si nos conocemos en persona de una vez 🙂

      La gente que me rodea es estupenda, y como he dicho! es hora ya de disfrutar 😀

      A ver si voya los chinos y me pillo la cinta americanan para Barcelona, jejejeje.

      Un besazo!!!

  • Hola chicas,

    acabo de leer vuestras respuestas y sí es verdad, Hay que disfrutar de lo que se hace.

    La exigencia con uno mismo…ese tema es digno de tratarlo, porque a casi todas nos pasa, tenemos expectativas, objetivos, impedimentos, problemas que a veces nos superan pero que (casi)siempre solemos superar..a excepción de los más complicados como puede ser los relacionados con la salud.
    Pero los que lo tenemos todo, a veces nos complicamos la vida!!
    Pero en ello estamos, en valorar lo que tenemos alrededor y sobre todo en valorarnos a nosotros mismos que somos el mayor tesoro.

    Besitos.

    Evita Dinamita.

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